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Honrando el Alma: revelando el verdadero significado de la palabra Psicología




En el marco de la celebración del Día de la Psicología en Colombia, (20 de noviembre) es esencial recordar el significado profundo de la palabra "psique", cuyo origen etimológico en el griego antiguo se refiere al alma, ese soplo vital que trasciende el cuerpo y la mente.


En el Centro GaiAhMa, honramos la esencia de la psique humana a través de herramientas de conciencia que van más allá del estudio del comportamiento y la conducta. Aquí, reconocemos al ser humano en su totalidad, explorando su alma, sus procesos internos y su conexión con lo trascendente, guiando a cada aprendiz hacia una comprensión más profunda y transformadora de sí mismo y del mundo que le rodea, para que luego pueda acompañar a otros seres humanos por el camino que ya ha recorrido. Este enfoque respeta y reivindica la verdadera naturaleza de la psicología como la ciencia del alma, colocando en el centro la esencia -hálito de vida espiritual- de cada individuo.


La palabra "psique" y su relación con la psicología tienen un origen profundamente arraigado en la historia, con un significado que trasciende las interpretaciones modernas que limitan la psicología al estudio del comportamiento o la conducta. El término "psique" proviene del griego antiguo y originalmente significaba "mariposa". Este símbolo, además de representar a este delicado insecto, evocaba el aliento vital, el soplo de vida que los griegos y romanos asociaban con el alma humana. Este concepto era paralelo a nociones espirituales en otras culturas, como el "ka" de los egipcios, que simbolizaba la esencia vital del ser humano.


Según estas tradiciones, el alma, al dejar el cuerpo al momento de la muerte, ascendía como un soplo de aire, a menudo imaginado en la forma de una mariposa. Esta representación no era aterradora ni triste; más bien, simbolizaba esperanza, transformación y luz. Así, la mariposa se convirtió en un emblema profundo del alma, de su trascendencia y su conexión con la esencia más pura de la existencia.


La psicología, en su origen etimológico, combina "psique" (alma) con "logía" (estudio), formando la "ciencia del alma". Sin embargo, con el paso del tiempo, esta disciplina sufrió una transformación conceptual. Influenciada por corrientes filosóficas y científicas modernas, la psicología comenzó a alejarse del estudio del alma humana para enfocarse en el comportamiento observable y la conducta. Esta reinterpretación, aunque útil y práctica para ciertos enfoques científicos, pierde de vista la profundidad original del término, que buscaba comprender la esencia espiritual y vital del ser humano.


Es importante destacar que, etimológicamente, la psicología debería seguir siendo reconocida como el estudio del alma, en tanto busca explorar lo más profundo del ser humano, más allá de lo meramente observable. El enfoque actual en la conducta y el comportamiento, aunque válido, debería quizás adoptar otra denominación que refleje con mayor precisión su objeto de estudio.


Esto no solo sería más fiel a la raíz histórica de la palabra "psicología", sino que permitiría preservar su significado original como la ciencia dedicada a explorar el alma humana, con todas sus implicaciones espirituales, filosóficas y existenciales.Por ello, sería importante que las prácticas que no trabajan con la profundidad del alma humana, enfocándose únicamente en el comportamiento o la conducta observable, adopten denominaciones más adecuadas que reflejen su verdadero objeto de estudio. Entre estas sugerencias están:


  • Conductología, derivada de conducta y logía, que alude al análisis sistemático de la conducta

  • Comportamentología, basada en comportamiento y logía, centrada en las acciones y reacciones observables

  • Etología, del griego ethos (comportamiento) y logía (estudio), que aunque históricamente refiere al comportamiento animal, puede ampliarse al contexto humano.


Pues, resulta incoherente, desde una perspectiva etimológica, intelectual y académica, que quienes adoptan estas prácticas y enfoques limiten su campo al análisis superficial de la conducta y, al mismo tiempo, critiquen saberes y metodologías que sí abordan y honran la profundidad del alma humana. Tal contradicción desvirtúa el propósito original de la psicología como ciencia del alma y evidencia la necesidad de claridad y honestidad en la delimitación de estas disciplinas y saberes, para que cada una conserve su esencia y propósito de manera auténtica y respetuosa.

 

En amor, servicio y aprendizaje.

Li

 
 
 

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